Hace cuatro años escribí una carta. Más que una despedida era una cierta nostalgia mezclada con deseos y esperanzas para el futuro. Creo que esa carta sigue guardando las mismas o aún más emociones que aquel día.  por eso y no voy escribir una carta, sino una simple posdata. Muchas cosas han pasado y aún más han cambiado desde aquella época. Personas vinieron y se fueron, crucemos nuestros caminos en algunos lugares y en otros lo separamos. Es curioso que me decida por escribirte otra vez porque el pasar de los años a veces pienso que mi capacidad para usar las palabras de forma adecuada ha disminuido progresivamente. Hay muchas cosas que me gustaría haber dicho de otra manera, haber hecho de otra manera, hay muchas ocasiones en que sé que pude haber sido un mejor amigo para ti. Pero aquí estamos.

Igual que en aquella ocasión sigo pensando que escribir esto es predominantemente egoísta, porque es una forma de desahogar mis deseos, mis sentimientos y lo que pasa dentro de mi cuando te vas y no lo que pasa contigo cuando lo haces. Espero que puedas ver que es un egoísmo venido de las emociones que me genera verte partir y no de esa parte ególatra e insensible que tantas veces hemos dicho que reside en algún rincón de mi. Sólo trato de decir que te voy a extrañar más de lo que en los momentos más bajos llegué a pensar y de lo que, en general, llegué a pensar que extrañaría a algún amigo.

Al menos no me lo hubiera imaginado en aquel partido de futbol después de tantas botellas de vino, en alguna de las tantas ocasiones en que fuiste tú quien me consoló o en las tantas risas que compartimos mientras nos burlábamos del mundo. En aquellos momentos no pensé que escribiría a la distancia.

Hoy reconozco que en algunas ocasiones he pensado cuanto gustaría que te quedaras y que todo siguiera el curso normal de las vidas que se quedan en este lugar. Sí, por egoísta, porque me gustaría seguirte teniendo cerca y contarte muchas cosas, reírnos, enojarnos, platicar sobre ello más bizarro que se nos ocurra y nunca sentirme juzgado. Y me gustaría tener más tiempo para seguir descubriendo a una de mis mejores amigas, por más que a veces pareciera alejarme.

Me estoy extendiendo demasiado para una posdata y no he dicho lo único que quiero decirte. Decirte (o repetírtelo, porque tú lo dijiste primero) que la distancia no tiene que alejarnos sino, si acaso, acercarnos más, otra vez. Decirte que, en mi egoísmo, lo único que me dolería más que verte partir sería verte quedarte y no realizar este sueño junto a la persona que amas.

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