Mil palabras son muy pocas y cien mil son excesivas pero yo no creo en los puntos medios… por eso muchas veces me he topado con incapacidad de expresar lo que quiero decir. A todos nos han faltado las palabras, no podemos describir ni una centésima parte de lo que pensamos o sentimos. No existe ese lenguaje. Un lenguaje corporal, que vaya más allá de las palabras y que solo se puede transmitir cuando tienes entres tus manos la de otra persona. No le dices nada pero ella entiende aunque tampoco lo puede expresar, porque lo que uno transmite por ese medio no se puede poner en palabras y a pesar de ello se entiende con la metáfora del corazón.

La tomas de la mano y luego la miras a los ojos, nadie habla pero ambos se preguntan –¿qué me trata de decir?–, formulan en su mente la pregunta y comprenden lo mismo que entiende un árbol a las hormigas que lo trepan. Juegan las manos entrelazadas, no hay nada allí para la mente, ningún pensamiento puede comprenderlo, nuestro sistema se vuelve loco tratando de traducir el mensaje a una lengua comprensible, como un código de ceros y unos en una base de datos por computadora. Pero la mente no capta eso porque la ahogamos con basura y cuando se nos dicen las cosas más importantes no prestamos atención.

¿Qué te dice esa mano entre la tuya? ¡Nada! ¡Porque eres sordo! ¿qué ves en esos dedos jugando con los tuyos? ¡Nada! ¡porque eres ciego! Somos incapaces de recurrir a otros instintos, ahora solo vemos promesas, declaraciones y peticiones, mensajes breves en forma de sugestión que dicen tonterías y nos llenan el cerebro de tontas canciones y ofertas ridículas, solo anuncios que entretienen nuestra atención 20 o 30 segundos cuando mucho, y entonces debemos seguir avanzando. Abrir una página de internet y explayarnos todo lo posible pero sin exceder 140 caracteres. Nuestro idioma se redujo a eso.

Solo los seres humanos nos comunicamos, ninguna otra especie lo hace, lo que es igual decir lo inverso: somos la única especie que es incapaz de entenderse entre ella.

¡Sigo sin saber qué significan tus manos entre las mías! Entonces te lo pregunto. Pregunta idiota. Ella tampoco lo sabe. Lo sabrías si pusieras atención y dejaras de pensar, pero cuando lo comprendieras sería imposible expresarlo porque es otro mundo, uno donde solo se siente, jamás se piensa y jamás se dice.

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