Siempre me ha gustado pensar sobre mí mismo como un tipo que puede probar cosas nueva y que tiene suficiente apertura mental (sin dejar de tener criterio propio) como para darle el beneficio de la duda a las posturas que difieren con las mías, creo que justamente en eso radica el método para mejorar nuestra relaciones y abrirnos al mundo. Bajo esta premisa acudí, hace no mucho, a una ceremonia cristiana, invitado para hablar sobre el tema de la migración e invitar a todos a participar. No quise negarme para no dejarme llevar por mis propios prejuicios, decidí ir sin conocimiento previo para no predisponerme y simplemente cumplir mi labor y observar de forma neutral la ceremonia.

Decidí no intervenir en las cuestiones religiosas y acotarme únicamente a impartir mi mensaje al final a los asistentes. Hoy en día desearía expresado un par de opiniones pero al menos esto me permitió prestar total atención a lo hablado. De una forma u otra terminé más que sorprendido. Fueron tres tópicos los que llamaron mi atención; la noticia, fresca en ese instante, de un “misterioso” agujero que parecía haber salido de la nada en Siberia, los matrimonios y relaciones homosexuales y los peligros de “hacer obras de caridad en lugar de consagrarse a Dios”.

¿Por qué me llamó la atención esto? Se los diré. Sus argumentos y/o explicaciones fueron los siguientes. Un vídeo sacado de YouTube en donde dos tipos explicaban, con esa voz trillada de “Anonymous”, como es que el dichoso agujero no tenía explicación otra más que ser la ruta de entrada y salida del demonio hacia el infierno, incluso hacían alarde de poseer una grabación que mostraba sonidos de ultratumba y que pertenecían tanto a los seres demoniacos como a las almas en pena que se encontraban en ese horrible lugar. El argumento de como lo que ellos condenan no es que una persona sea homosexual sino que tenga “conductas homosexuales”, parecía que con esto querían decir algo más o menos como que lo malo no es tener hambre sino comer, desde luego es condenable porque Dios dijo ningún hombre reposaría con otro como con mujer. Finalmente el buen pastor nos advirtió sobre cómo había por ahí muchas personas que se dedicaban a hacer actos de caridad y a ayudar a los demás pero no se aparecían los domingos para alabar a Dios y no se vestían como debían vestirse y no oraban ni elevaban cánticos y no leían la biblia ni vivían una vida cristiana, motivo por el cual, sus obras carecían de valor y no alcanzarían la salvación. ¿A quién le importa una vida dedicada al servicio social y la convicción de practicar lo que se predica como hizo Jesús cuando no se para uno en el templo cristiano para hablar de lo que hizo Jesús?

Si hablo de esto es porque me parece que refleja ciertos aspectos que me parecen muy graves en el cristianismo y en cualquier otra religión que se preocupe más por la forma que por el fondo, que deje de lado a la persona y su valor intrínseco así como sus tribulaciones espirituales y morales y se enfoque en la culpa, la estigmatización y la doctrina sacada de contexto para servir a ideas personales sobre un “deber ser” irreal y de doble moral, olvidando en el camino la verdadera esencia humana, espiritual y divina de las diversas religiones. Hoy en día muchos religiosos (que no necesariamente religiones) han apartado su vista de la persona y de la realización espiritual ue nos acerca a Dios y se han dedicado a detener la evolución que naturalmente toda religión debe seguir a la par que la humanidad para mantenerse relevante y útil ante los dilemas del mundo moderno. Congregaciones y religiosos como aquellos que conocí han dejado de lado hechos científicos comprobables que no están a discusión y cuya contradicción solamente pone a su postura en una posición de falsedad e incoherencia, han olvidado que la principal misión de la iglesia no es clasificar, cosificar y dividir sino la de unir a los hombres en dichas diferencias y trabajar juntos por el desarrollo de las más altas capacidades humanas que manifiestan el origen divino del ser, paradójicamente lo han reducido solamente a su sexualidad y le han encasillado como inmerecedor del amor de Dios, han olvidado que la parte más importante de la fe es la práctica y no la prédica, que no hace falta ir a una iglesia o recitar un salmo si se realizan todos los días actos de buena voluntad y se vive con convicción y creencia firme siendo nuestro día a día ejemplo de las enseñanzas y los valores que la religión de cada sujeto promulgue, hemos querido combatir la vanidad y el narcisismo que pueden generar las obras de buena voluntad realizadas solamente por el prestigio que puedan atraernos y reemplazarlas por la genuina hermandad que nos demanda el ver en el otro a un hermano ya que todos somos hijos de Dios, pero en el camino hemos olvidado que no necesitamos profesar la misma creencia para ver en el otro a un hermano, que ni siquiera necesitamos creer en un Dios para comportarnos de la forma más ética y que la mejor forma de alabar a Dios es vivir la vida conforme a principios y ayudar al prójimo. No prediquemos ni detonemos formas que pavimentan el camino a la división y a cosas tan terribles como el extremismo bajo la arrogancia de creer que solamente nosotros conocemos a un Dios y la forma de llegar a él. Hoy son ejemplos sencillos y quizás inofensivos pero es nuestra responsabilidad volver a unir y humanizar las creencias religiosas.

He pensado que quizás sería mejor usar ejemplos así que voy a hacerlo de esta manera. No nos damos cuenta pero estas pequeñas cosas pueden llevarnos a otras muchas más graves. Cada una de las tres grandes religiones que incluyo tiene situaciones dentro de su cultura y feligreses que son sumamente complejas pero que reflejan un distanciamiento diametral de sus textos sagrados e ideas fundamentales. El extremismo de Estado Islámico es una farsa infame que insulta los principios más básicos del Corán y que usa al islam como excusa para cometer atrocidades manchando sus ideas más preciadas. El judaísmo y su defensa de la vida humana han sido mancillados por los innumerables esfuerzos bélicos israelíes que han dejado de lado la religión como base de su estado para traspasarlo al imperialismo y militarismo que cobra vidas inocentes en aras de supuestamente defender su patria, llamando a las armas no sólo contra aquellos que verdaderamente les atacan sino contra mujeres, niños y hombres palestinos  inocentes que deberían ser arropados por los principios discutidos por siglos por los rabís. El catolicismo ha emprendido campañas obstinadas contra derechos fundamentales en las personas para el progreso y bienestar social, se ha obsesionado con lo que las personas hacen en el interior de casa y en su cama y ha olvidado la guía moral y la responsabilidad social que tenemos para con el prójimo, ha olvidado la importancia de vivir conforme a los principios de Jesús y como estos se fundamentan en el amor, la igualdad y la solidaridad y no en la persecución y la discriminación, ha degenerado en crímenes atroces y se ha olvidado de ser una iglesia pobre y para los pobres, la sociedad como su principal misión.

Así como algunos se aprovechan de pasajes sagrados sacados de contexto para reforzar sus ideas e intereses personales hoy me gustaría terminar con algunos otros pasajes del Talmud, el Corán y la Biblia que sin olvidados más frecuentemente y representan mejor el origen y misión de cada doctrina.

Talmud:

  • Quien salva una vida, es como si salvara a la humanidad entera.
  • La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada.

Corán

  • Si Dios hubiese querido, os hubiese reunido en una comunidad única, pero os ha dividido con el fin de probaros en lo que os ha dado. ¡Competid en las buenas obras!
  • Los hombres que condenan es porque no comprenden.
  • La piedad no consiste en volver vuestras caras hacia Levante o Poniente. Piadoso es el que cree en Dios y en el día final, en los ángeles y en el libro, en los profetas; el que, por el amor de Dios, da de su haber a sus semejantes, a los huérfanos, a los pobres, a los viajeros y a los que piden; el que rescata los cautivos, el que hace la oración, el que da limosna y cumple los compromisos contraídos, y el que es paciente en la adversidad, en los tiempos duros y en los tiempos de violencias. Estos son justos y temen al Señor.

Biblia

  • Amaos los unos a los otros como yo los he amado.
  • Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y acudisteis a mí.’ Entonces los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y acudimos a ti?’ Y el Rey les dirá: ‘En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.’
  • Para ser grande, hay que servir a los demás, el que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demás; y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo. Porque, del mismo modo el hijo del hombre no vino para que le sirvan sino para servir.”
  • “Jesús estaba una vez sentado frente a los cofres de las ofrendas, mirando cómo la gente echaba dinero en ellos. Muchos ricos echaban mucho dinero. En esto llegó una viuda pobre, y echó en uno de los cofres dos monedas de cobre, de muy poco valor. Entonces Jesús llamó a sus discípulos  y les dijo: les aseguro que esta viuda pobre a dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres; pues todos dan de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenia para vivir.”
  • “Jesús se dirigió al monte delos olivos, y al díasiguiente, al amanecer, volvió al templo. La gente se le acercó, y él se sentó y comenzó a enseñarles. Los maestros de la ley y los fariseos llevaron entonces a una mujer que habían sorprendido cometiendo adulterio. La pusieron en medio de todos los presentes, y le dijeron a Jesús:

–Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de cometer adulterio. En nuestra ley, Moisés ordenó que se matara a pedradas a esta clase de mujeres. ¿Qué dices tú? Ellos preguntaron esto para ponerlo a pruebas, y así tener de que acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo. Luego como seguían preguntándole, se enderezó y les dijo:

–Aquel de ustedes que no tenga pecado, que tire la primera piedra.

Y volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra. Al oír esto, uno tras otro comenzaron a irse, y los primeros en hacerlo fueron los más viejos. Cuando Jesús se encontró solo con la mujer, que se había quedado allí, se enderezó y le preguntó:

– Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?

Ella contestó:

-Ninguno, señor.

Jesús le dijo:

– Yo tampoco te condeno; ahora vete y no vuelvas a pecar.

Omar Ojeda

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*Musulmanes protegiendo iglesias cristianas en Egipto. 

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