Fotografía: http://bit.ly/1vDdwqD
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Comenzar este post es un poco difícil. Por un lado tengo ganas de escribir con un tono melancólico y por otro preferiría ahorrarme eso en mi primer publicación del año en Grosso Modo; de tal modo que haré ambas, comenzaré con un breve preludio sobre las cosas que han pasado en mi vida y después escribiré algo más para ver qué sale.

Escribir en tono melancólico…

El año no se cerró como yo lo hubiera querido, para variar un poco, las circunstancias escaparon a mi control y donde debí haber besado, me acobarde, y cuando debí callar mis palabras de amor, canté como un bardo.

En ocasiones cuando acabo de escribir aquí, me gusta compartirlo con algunas personas en particular, a veces hasta he dicho que escribí para tal o cual persona, pero eso es mentira y un ideal romántico que no me va tan bien. Lo real es que escribo para sentirme mejor yo mismo y con el paso del tiempo poder ver el camino que he recorrido. Raras ocasiones escribo situaciones reales, porque lo más real de mi vida son las fantasías que surgen en mi mente, esas me alimentan y dan fuerza para seguir. En mis fantasías te besé, te tuve y estuvimos juntos y aunque no fue verdad, fue realidad, porque no importa si enfrento una o mil decepciones, dejar de soñar está fuera de los limites aceptables.

A veces soy solo blanco y negro

Yo soy una y mil cartas, estoy en cada una de mis palabras, comienzo con la fantasía y termino con la decepción, vivo porque sigo buscando y disfruto para mis adentros de cada compañía de una forma muy intensa, actúo si estoy convencido y si me veo tímido es porque todavía estoy dudando, me arrepiento de intentar siempre ser tan franco pero es lo que me hace auténtico, cuando te digo que me gustas, que te quiero, que te amo, es porque en ese instante lo sentí y las emociones son demasiado sublimes y pasajeras como para no expresarlas en ese momento finito. A veces tomo la vida de manera muy seria pero en general soy un bobo, me gustan los chocolates y mi color favorito es el azul, escribo historias de amor basadas en una chica que apenas conocí y me convertí en su héroe salvándola de los villanos que habitan en mi cabeza. Me molesto fácilmente, soy un tanto sensible a los comentarios de los demás pero nunca he dejado de construir mi vereda desde que supe que a través de ella llegaría al Mago de Oz que cumpliría mi deseo. Si aprecio algo, procuro no soltarlo, si quiero que pasen las cosas me muevo para hacer que sucedan, viajo horas en un autobús solo por tener tu mano entre las mías y me escabullo avergonzado fuera del cuarto de una chica para evitar un beso que ella buscaba. A veces siento que estoy lleno de contrastes y a veces soy solo blanco y negro.

***

El hechizo de la razón

El hombre llevaba algunos minutos contemplando a un perro que vagaba por la calle auscultando entre las bolsas de basura en busca de comida, él hubiera preferido darle algo para llenar la barriga, pero en esos momentos era igual de miserable que el pobre perro vago, mejor dicho, era aun más miserable, el perro al menos despertaba compasión en los que por ahí pasaban mientras que la presencia de él resultaba en indiferencia para todos a su alrededor. No había nada peor, una persona soporta ser odiada y disfruta ser objeto de cariño, pero ser indiferente es enloquecedor, es una especie de tortura.

–Esa será la perdición del ser humano– se dijo en voz baja –la indiferencia–. Pero su reproche no llegó muy lejos, se encontraba débil ahí sentado con su ropa que llevaba meses alejada de una lavadora y un olor a inmundicia al que él ya se había acostumbrado pero hacía llorar los ojos de los que pasaban junto.

Al cabo de un rato el perro se acercó al hombre que lo observaba y le dirigió una mirada interrogante mientras le dijo –al contrario de mí, tú estás dos veces perdido, la primera porque conoces uno de los males del hombre y la segunda porque no haces nada por cambiarlo–. Por extraño que parecía que perro le hablara, el hombre no se extrañó, dentro de la locura, que los perros tuvieran una conversación con él tenía el mismo sentido que la indiferencia de los seres humanos ante su dolor.

–¿Y qué sabes tú de lo que significa estar perdido si eres un perro que nunca ha tenido un lugar? Si alguna vez hubieras pertenecido a algún sitio lo entendería, pero por tu mirada puedo saber que nunca has sabido lo que es ser amado y encontrarte en un hogar. ¡Tú no sabes lo que significa perderse!– le espetó.

–Yo soy el mago de la razón, no pertenezco a ningún lugar y no hay sitio para mí con los humanos, mi hogar y mi palacio se encuentran en mi juicio y eso no me lo puede quitar nadie, solo yo sé de dónde vengo y a dónde voy… ahora que lo pienso, estás tres veces perdido, porque ni siquiera puedes ver la oportunidad cuando la tienes enfrente de ti– reprochó, y entonces el hombre contuvo el aliento, esas palabras lo hicieron prestar verdadera atención y el perro continuó, –debes de acabar con la indiferencia en ti mismo para poder despertar el interés de los seres humanos en las causas nobles, tú eres el que despertó al mago de la razón y esa será la misión a la que te encomendarás y en la que voy a ayudarte, pero si fracasas –le advirtió– devoraré tu juicio.

“Mi hogar y mi palacio se encuentran en mi juicio y eso no me lo puede quitar nadie.”

El mago de la razón le explicó que si fallaba en su objetivo, no le quedaría más remedio que perderlo en una realidad esquizofrénica, de ese modo nadie creería jamás su historia y el secreto del perro que habla quería sellado bajo la tumba de la psicosis.

Para sellar el pacto el hombre extendió el brazo buscando estrechar la pata del perro y este le respondió con una tremenda mordida de donde brotó la sangre que inició el hechizo.

***

Feliz año 2015 por cierto.

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